jueves, 11 de junio de 2026

Indio Solari, el rock como bandera eterna

 Indio Solari, el rock como bandera eterna

Por: Martina García Sánchez y María Gracia Aleksinko 


El 5 de junio partió una leyenda pública argentina, reconocida más allá de su música, por su presencia como referente social y cultural. Carlos Alberto Solari logró ser el prócer de varias generaciones, y con una gran tristeza lo despedimos. 


Aunque no nos guste, el mundo sigue girando, pero gracias a Dios, seguimos teniendo todo el amor que nos dejó en sus canciones. 




Fuente: imagen recuperada de Facebook



El Indio sostuvo a lo largo de su carrera una firme defensa de la educación pública, a la cultura como derecho y al papel fundamental de las universidades nacionales en la construcción de una sociedad más justa, democrática e igualitaria. No nos podemos olvidar de la vez que dijo: "Mis bandas siempre fueron de combate", "No me parece bueno mantener entretenida a la gente mientras los poderosos les meten las manos en los bolsillos" .

 Asimismo, ha apoyado de manera constante a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, ya las diversas causas de derechos humanos en el país. 


La UBA lo reconoció como Doctor Honoris Causa (título honorífico de máxima jerarquía que otorgan las universidades y academias a personas eminentes). Se entrega en reconocimiento a una trayectoria de vida, aportes a la sociedad o excelencia en áreas como la ciencia, la cultura, las artes o el humanismo. Es la máxima distinción que otorga nuestra Universidad, en reconocimiento de su importancia en la cultura popular. "La universidad, reconoce que el pensamiento crítico no tiene un solo formato. Que la poesía puede vivir en un recital de cincuenta mil personas. Que el arte popular, cuando es genuino, es también una forma de conocimiento”, dijo el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti.


Fuente: imagen obtenida de Pinterest


Con una trayectoria artística de más de cinco décadas, la extensa obra musical del Indio, lo convirtió en una figura central del rock argentino y latinoamericano, marcando un antes y un después en el género musical, creador del “pogo más grande del país” por su convocatoria y euforia que generaba en sus recitales. También se destacó como una personalidad del arte y la cultura popular de nuestro país, que alzaba la voz por muchos de nosotros.


A través de sus comunicados y el afecto de sus seguidores, el músico ha respaldado históricamente el apoyo por defensor a la educación pública, dejando claro en sus apariciones públicas. Se encargó de conmover a las masas, de unir a los suyos e influir en aquellos que necesitaban respuestas, nos dejó ese legado de combatir a los poderosos desde la unión colectiva y defender nuestros derechos.


Hoy no lo tenemos básicamente para que siga diciendo en alto lo que piensa y nosotros representamos, entonces, es momento de tomar todo aquello que dijo y alzarlo en comunidad. Su partida fue también un antes y después, un “despertar social”.



Bajo la lluvia y con el nombre de Agostina, Córdoba volvió a decir Ni Una Menos

Por: Gallino García Guillermina

Miles de personas marcharon el 3 de junio por las calles del centro cordobés en el 11° aniversario del movimiento feminista. La convocatoria superó los 100 mil asistentes y estuvo marcada por el reciente feminidio de una adolescente de 14 años.


El frio y la lluvia no pudieron con la marea violeta. A las 17 horas, desde la esquina de Colón y Cañada, millas de personas comenzaron a congregarse para la marcha del 3J en Córdoba, en el marco del 11° aniversario del colectivo Ni Una Menos. Con paraguas, carteles hechos a mano y la voz en alto, la ciudad se convirtió en escenario de una de las movilizaciones más masivas del año.

La convocatoria estuvo atravesada por una herida fresca: el feminidio de Agostina Vega, una adolescente de 14 años asesinada en Córdoba semanas antes de la marcha. Su nombre se repitió en cada rincón de la movilización, en pancartas, en cánticos, en la lectura del documento final. Elizabeth Heredia, abuela de Agostina, encabezó la columna junto a la familia de la víctima y marchó hasta el final, donde escuchó la lectura pública del documento colectivo frente a Patio Olmos.


Entre los carteles que se alzaban sobre la multitud, uno de los más fotografiados de la noche resumía con precisión el espíritu de la jornada: *"Tu ausencia nos duele, tu nombre nos une"*, escrito en violeta sobre cartón blanco, acompañado del símbolo feminista con el puño en alto. No era solo un cartel: era una declaración de pertenencias colectivas ante cada mujer que ya no está.




Entre los carteles que se alzaban sobre la multitud, uno de los más fotografiados de la noche resumía con precisión el espíritu de la jornada: *"Tu ausencia nos duele, tu nombre nos une"*, escrito en violeta sobre cartón blanco, acompañado del símbolo feminista con el puño en alto. No era solo un cartel: era una declaración de pertenencias colectivas ante cada mujer que ya no está.


Otra pancarta, pegada sobre la fachada de un edificio céntrico de la Universidad Nacional de Córdoba, interpelaba a quienes pasaban con datos duros: "En Argentina, cada 31 horas, un hombre se convierte en feminicida". El dato no es retórico. Según el registro nacional de feminicidios, entre el 1 de enero y el 30 de mayo de 2026 se registraron 105 feminicidios en el país —80 directoras, 5 vinculadas, 3 travesticidios, más decenas de intentos— lo que representa una continuidad alarmante de la violencia machista estructural.

Sobre cartón y con tinta negra, otra voz de la marcha sintetizó otra de las demandas estructurales del feminismo: "Si la justicia es machista, que sea feminista la memoria". La frase, sostenida en alto entre el humo y la llovizna, condensa años de reclamos de un movimiento que no solo llora a sus muertas, sino que cuestiona de raíz las instituciones que fallaron en protegerlas.

                              La consigna de este año "Vivas, libres y desendeudadxs nos queremos", articuló la violencia de género con el contexto económico y político, sumando al pedido de justicia el rechazo a los ajustes que impactan directamente sobre políticas de género, programas de asistencia a víctimas y recursos del Estado.

























Según datos del colectivo organizador y fuentes policiales, la marcha superó los 100 mil asistentes en la capital cordobesa. La columna avanzó bajo la lluvia, con paraguas de todos los colores y humareda violeta que tiñó la noche del centro. Cientos de pancartas, organizaciones estudiantiles, sindicales y de derechos humanos confluyeron en un mismo grito.


El acto central se realizó frente a Patio Olmos, donde se leyó el documento del colectivo y distintas organizaciones tomaron la palabra. El sombrero "Ni Una Menos" también tuvo réplicas en el interior provincial y en decenas de ciudades del país.


Una vez años después de la primera marcha que sacudió a Argentina y al mundo, el 3J sigue siendo un termómetro de una sociedad que aún espera justicia. Y que, con lluvia o sin ella, no se queda en casa.


*Fotos: cobertura propia de la marcha del 3J en Córdoba, 3 de junio de 2026.*


Córdoba se viste de gala al ritmo del tunga-tunga

 Córdoba se viste de gala al ritmo del tunga-tunga

Por: Cecilia Mercado                                                                                        
5 de junio de 2026 
      Fuente: Cecilia Mercado 

El pasado 4 de junio, a las 17:30 hs, el Museo del Cuarteto abrió sus puertas para una celebración por el 83 aniversario de nuestra música popular, organizada por la Agencia Córdoba Cultura. Los festejos de este año tuvieron un marco histórico y especial, tras la reciente declaración del cuarteto como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

 El encuentro comenzó con el emotivo momento en que se soplaron las velas de una torta con el número 83, dando inicio a una jornada de entrevistas y reencuentros con los medios. La cita contó con la destacada presencia de grandes figuras de la comunidad cuartetera, acompañadas por los anfitriones de la tarde: Marcelo Rodio, presidente de la Agencia Córdoba Cultura, y la artista Lorena Jiménez.

 Alrededor de las 18:30 hs comenzaron los homenajes. Con una mirada integradora, los reconocimientos no fueron solo para los cantantes, sino también para el cuerpo instrumental, sonidistas e iluminadores que hacen posible el espectáculo cada noche; entre ellos, se destacó el emotivo homenaje a Pato Lugones.


 El broche de oro llegó con la música en vivo. Martín Rolán subió al escenario con profunda emoción y alegría, haciendo partícipe a su madre, Marta Gelfo (hija de la mítica Leonor Marzano). Tras ese tierno momento, su madre bajó del escenario y, en un tierno cuadro familiar, el locutor del evento la sacó a bailar mientras su hijo seguía cantando desde arriba los grandes éxitos de Chébere. 


Fuente: Cecilia Mercado 


 El Toro Quevedo también brindó un breve pero potente show y, alrededor de las 19:00 hs, en medio de la música y la euforia, Lorena Jiménez sacó a bailar a los presentes. Enseguida se armó una gran rueda donde periodistas, artistas y autoridades se unieron en un solo paso. 

 En términos institucionales, el aniversario se desarrolló en un marco de vinculación entre las distintas áreas que componen el patrimonio y la agenda social de la provincia. Así como el sector civil y educativo se manifestó recientemente en la marcha universitaria en defensa de la educación pública, la preservación del área de la cultura se alinea en el mismo eje de resguardo de las raíces locales. Sectores que incluyen a universidades, docentes, científicos, profesionales de la salud, medios de comunicación, sindicatos y jubilados confluyen en la importancia de garantizar el desarrollo de los derechos laborales y el acceso a una vida digna. De este modo, la celebración de los 83 años del género representa el sostenimiento de las tradiciones de Córdoba, un compromiso institucional que abarca tanto a la música popular como a entidades de trayectoria, entre las que se destaca la Universidad Nacional de Córdoba.


 Tras esta profunda jornada de encuentro y reivindicación, la tarde culminó con un brindis de honor y un servicio de catering para todos los invitados, dándole un cierre perfecto a la celebración alrededor de las 19:30 hs, con el orgullo de saber que nuestra cultura sigue de pie y brillando ante los ojos del mundo.


El hartazgo colectivo frente al Estado ausente: postales de un 3J bajo la lluvia

 El hartazgo colectivo frente al Estado ausente: postales de un 3J bajo la lluvia

El feminidio de Agostina volvió a exponer las grietas de un sistema que siempre llega tarde. En medio del vaciamiento institucional, se demuestra que las redes de organización territorial son el primer refugio ante la violencia machista.

Por Lautaro Fuentes Llanos

El pasado miércoles 3 de junio el clima en Córdoba parecía acompañar el luto. Las calles del centro se tiñeron de violeta bajo un aguacero que no dio tregua durante toda la jornada, sin embargo, la lluvia no logró apagar una movilización que este año cargaba con un peso específico: el reciente feminidio de Agostina. La adolescente de 14 años es un caso que expone, una vez más, el abandono por parte de las instituciones y la impunidad de un sistema judicial que llega tarde.

 

Fuente: Maitén Bernacchi.


En un contexto marcado por el recorte de recursos estatales y la crisis socioeconómica, el tejido que se construye desde las bases estudiantiles, territoriales y feministas se vuelve la principal línea de defensa. Para entender cómo se procesa esta realidad desde las juventudes que habitan la universidad pública, tuve la posibilidad de dialogar después de la marcha con Maiten Bernacchi, estudiante de la Facultad de Psicología de la UNC, quien aportó su lectura sobre el hartazgo social, el rol de los medios y la potencia de la acción colectiva.
—Como estudiante de Psicología y habiendo asistido a las marchas del 3J hace ya varios años, ¿cómo viste que fue cambiando la movilización en Córdoba? Desde tu mirada, ¿qué genera salir a la calle para procesar la bronca que dejan los feminidios?
—Lo primero que me llamó la atención este año fue la inmensa cantidad de gente, pese a la lluvia que hubo todo el día. Con mis amigas discutíamos mucho antes de salir; Estábamos convencidos de ir, pero nos daba esa pequeña angustia de pensar que la gente no iba a salir a la calle por el clima. Y después de hacer un par de cuadras y ver multitudes, de lado a lado, ocupando toda la vereda, sin espacio, puros paraguas, pilotos y carteles. Fue un shock y una emoción enorme. No solo había jóvenes, había mucha gente adulta, familias enteras y, algo que me llamó la atención, una gran cantidad de hombres. Fue una sensación de acompañamiento que no había presenciado en marchas anteriores.

Se sintió una neblina de rabia, de angustia y de hartazgo colectivo. Poder potenciar estos espacios de colectividad te ayuda a no sentir desesperanza. En este contexto tan caótico que estamos viviendo, donde no importa cuántas marchas haya porque el Estado no responde, sentir que la sociedad no va a dejar que esto avance ni va a bajar los brazos ante las injusticias es muy esperanzador.


                                                           Fuente: tomada desde el Instagram de “radiolaranchada”

—Hace muy pocos días nos atravesó a todos el feminidio de Agostina. Sabiendo que el detenido ya tenía antecedentes de violencia y estaba en libertad, ¿cómo impacta esa impunidad estructural en el clima de la marcha?

—Vivencié mucha bronca y mucha tristeza en la gente. Presenciar cómo, a pesar de que se hacen las denuncias correspondientes según lo que exige la ley, se avanza con los procesos y aun así se puede absolver o liberar a una persona violenta, genera un sentimiento de desprotección profunda. Desde la psicología, observamos también cómo los medios de comunicación hegemónicos contribuyen a la revictimización, a implantar la duda sobre las víctimas para justificar a un sistema que responde de una forma totalmente ajena a la realidad.

Todo eso se trasladó a la calle. La gente está harta. Hoy siento que la figura de la Justicia y de la Policía no son garantía de nada; desde mi perspectiva, su valor de protección está quebrado.

—Con lo de Agostina quedó claro que la familia y los vecinos tuvieron que salir a buscarla porque el Estado tardó en reaccionar. Frente a eso y al vaciamiento general, ¿qué importancia tienen las redes que arman desde los territorios para cuidarse y exigir respuestas?

—Considero que es de suma importancia participar de estas redes, potenciarlas y motivar a la gente a involucrarse. Hoy vemos cómo la viralización es una herramienta sumamente útil. Lo presenciamos no solamente en el caso de Agostina, sino también hace un par de días con el caso de Luciana, donde gracias a la difusión masiva en redes sociales se logró encontrarla. Estar atentos, compartir y organizarnos tiene efectos reales frente a un Estado que no tiene interés en cuidarnos.


Frente a la ausencia de los organismos del Estado, nuestra sociedad, marcada de odio y repugnancia con los reiterados hechos de violencia, se ve obligada a mantenerse fuerte y unida levantando su voz ante la negligencia de la justicia. 

miércoles, 10 de junio de 2026

El grito sigue vigente: Córdoba marchó a 11 años de Ni Una Menos

Por: Ceballos Trejo Milagros, Navarro Calbet, Micaela, Ramos Rey Morena.   

El pasado 3 de junio, miles de personas volvieron a ocupar las calles de Córdoba en el marco de una nueva movilización de Ni Una Menos. A once años de aquella convocatoria histórica que nació tras el feminidio de Chiara Páez, la consigna mantiene su vigencia frente a una problemática que continúa cobrando vidas en todo el país.

Fuente: Micaela Navarro Calbet

La marca Reunión a organizaciones feministas, estudiantes, sindicales y sociales que reclamaron políticas públicas efectivas para prevenir y erradicar las violencias por motivos de género. Más allá de la movilización, la jornada volvió a poner sobre la mesa una pregunta que atraviesa a la sociedad argentina desde hace más de una década: ¿por qué siguen ocurriendo los feminidios?


Fuente: Micaela Navarro Calbet
Según datos difundidos por el Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven, entre el 3 de junio de 2015 y mayo de 2026 se registraron al menos 3.205 víctimas letales de violencia de género en Argentina. La organización advierte que, en estos años, una mujer o persona de la diversidad fue asesinada cada 31 horas.

Por su parte, los registros oficiales de la Justicia de la Nación contabilizaron 200 feminidios directos durante 2025, lo que equivale a una víctima cada 44 horas. Sin embargo, especialistas y organizaciones feministas señalan que las cifras deben analizarse con cautela y remarcan que la violencia de género no se reduce únicamente a los casos que terminan en muerte.

Fuente: Micaela Navarro Calbet La persistencia de estos números evidencia que la violencia machista no constituye una serie de hechos aislados, sino una problemática estructural que atraviesa distintos ámbitos de la vida social. Las denuncias por violencia familiar, los intentos de feminidio, el acoso y las desigualdades de género forman parte de un entramado que continúa afectando la vida cotidiana de millas de mujeres y diversidades.

En ese contexto, la movilización del 3J volvió a funcionar como un espacio de memoria, reclamo y reflexión colectiva. A once años del primer Ni Una Menos, las calles volvieron a recordar que detrás de cada cifra hay una historia, una familia y una ausencia. El desafío, sostienen las organizaciones, sigue siendo construir una sociedad donde ninguna persona vea vulnerado su derecho a vivir una vida libre de violencias.



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